martes, 3 de agosto de 2010

ICONOGRAFÍA DE UN REY-NIÑO XIII: LOS RETRATOS DEL MUSÉE DES BEAUX ARTS DE BRUSELAS, OBRA DE DAVID TENIERS III




La entrada de hoy está dedicada a dos retratos de Carlos II niño presentes en el Musée Royaux des Beaux Arts de Bruselas, obra del pintor flamenco David Teniers III (Amberes, 1638 – Bruselas, 1685).

Del primero de ellos (imagen inferior) ya traté en mi entrada Iconografía de un rey-niño VIII, sin embargo, lo traigo nuevamente a colación para efectuar una serie de correcciones. En la anterior entrada comentaba, siguiendo el artículo de los profesores José Luis Sancho y José Luis Souto titulado "El arte regio y la imagen del soberano" (1), que el retrato debió efectuarse entre 1661 y 1663 durante la estancia del pintor en la corte madrileña, es decir, aún en vida de Felipe IV y cuando Carlos era aún el heredero al trono. Sin embargo, recientemente he descubierto como el Musée Royaux des Beaux Arts de Bruselas data la obra en 1666 atendiendo a un inscripción visible en la parte inferior derecha donde se lee “David Teniers (Ju ?) / Fecit 1666”, lo cual indicaría que el representado no es el heredero de la Monarquía Hispánica, sino el ya rey Carlos II a la edad de 5 años. Este hecho viene reforzado claramente por los distintos elementos regios que aparecen representados en el lienzo, a saber, la corona y el cetro que reposan sobre el bufete que se situa a la izquierda del Rey, la espada, símbolo del supremo mando del monarca sobre sus ejércitos, y el Toisón de Oro que cuelga de su cuello y que fue concedido por Felipe IV a su hijo poco antes de morir como un símbolo de la transmisión de la gran maestría de la Orden a su heredero, elementos que en cambio no se colocan en retratos de personas que no ostentan aún la dignidad regia, como es el caso de un príncipe heredero.

Es obvia por otra parte, la clara inspiración velázqueña que Teniers tuvo para la realización de este cuadro, es especial, la del retrato del Príncipe Felipe Próspero (1659) del Kunsthistorisches Museum de Viena, tanto en la vestimenta de Carlos II como en la disposición del cuadro, incluida la presencia de los perritos, sin embargo, también se nota la influencia de la gran obra de Velázquez, Las Meninas, en lo que respecta al fondo del cuadro donde vemos a un hombre en la parte luminosa del mismo muy similar al presente en el citado cuadro del genio sevillano en un posición prácticamente idéntica.

El segundo retrato, obra también de Teniers, nos presenta al pequeño Carlos II de tres cuartos con el Toisón colgando del cuello, un fondo de cortinón y la misma vestimenta que en el anterior. El lienzo no está datado ni firmado, por lo que la autoría es más bien una atribución, aunque por la semejanza estilística no es difícil imaginar que se trate también de una obra del citado Teniers. En cuanto a la fecha, tampoco es difícil imaginar que, debido a la similitud con el cuadro comentado anteriormente, ésta se sitúe en torno a 1666, una vez finalizado el luto oficial por Felipe IV.


Notas:

(1) En “Carlos II. El rey y su entorno cortesano” (Centro de Estudios de Europa Hispánica). Madrid, 2009.

14 comentarios:

  1. Vaya, monsieur, veo que ademas de posar para los retratos ha estado usted reformando el palacio. Le ha quedado como nuevo.

    Feliz tarde

    Bisous

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  2. Madame: así, unas reformitas en casa para adaptarse a los nuevos tiempos jejeje

    Saludos.

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  3. hola!! acabo de descubrirte por el concurso este de los premios 20blogs y nada, que muchisima suerte!!!

    y bueno, ya que estoy te permito que te pases por el mio que participa en humor.. y si quieres también te permito que lo votes!! xDD

    un saludo!! :D
    sorcios.com

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  4. Diego: muchas gracias por pasarte, claro que iré a visitar y votar tu blog ;)...

    ...si quieres tu también puedes hacerlo con el mío ;)

    Saludos.

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  5. Eso no es inspirarse en otros pintores, es robar a los otros pintores...xD

    Espectacular el nuevo look de tu blog, aunque me dieron tres paros cardiacos al ver la cara del pobre rey asi de grande y asi de cerca mío...


    Disculpa la estupidez de este comentario, solo lo hago para que sepan que estoy vivo, jajaja.

    Un abrazo

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  6. Mathìas: como sabràs, la sombra de Velàzquez fue muy alargada y se convirtiò en fuente de inspiraciòn y repeticiòn para muchos de sus sucesores en el mundo del lienzo...

    ...y aquì Carlos II tenìa unos 20 anos de edad, es decir, en la plenitud de su vida, peor serìa en los anos finales de su vida cuando se quedò calvo (usaba peluca) y se viò notablemente envejecido...

    ...no te preocupes por tu comentario, me alegro que sigas vivo y espero que te vaya genial el inicio de la clases.

    Un real abrazo.

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  7. Velázquez creó escuela. Muchos siguieron sus huellas. También él se inspiró mucho en Caravaggio, en su tenebrismo a base de claroscuros.
    Un saludo.

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  8. Cayetano: asì es, Velàzquez tomò inspiraciòn del Caravaggio durante sus viajes a Italia y luego el se convirtiò en el sancta sanctorum de la pintura barroca universal y fuente de inspiraciòn para todos sus posteriores.

    Saludos.

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  9. nunca entederé la moda que había de vestir a niños y niñas por igual...

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  10. José Luis: segùn se creìa, hasta los 7 años màs o menos (segùn aquello que recuerdo) se pensaba que niños y niñas eran la misma cosa y hasta esa edad venìan criados por mujeres para posteriormente pasar, en el caso de los varones, a ser criados por hombres...era la edad de la razòn en la que uno empezaba a distinguirse socialmente...por lo que respecta a Carlos II, su padre dejò en su testamento que a los 10 años, su hijo debìa empezar a ser instruido en los asuntos de gobierno...

    Saludos.

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  11. Gracias por tu visita, tienes un rincón estupendo que será un placer seguir, la historia es una de las facetas que me gustan muchos, es la herencia Rosaventera que nos dejó Juan Antonio Cebrián.

    Un abrazo.

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  12. Senovilla: muchas gracias por tus palabras y bienvenido a este que también es tu espacio.

    Un abrazo.

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  13. Nada más ver este retrato me recordó al de Felipe Próspero que citas, con sus faldas largas, su delantal blanco y su espadita al cinto, sólo que al pequeño Carlos le falta la ternur que demuestra Felipe, quizás por ser obra del magno Velázquez y modelo, a su vez, de este otro.

    Saludos

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  14. Carmen: como dices este lienzo retrotrae absolutamente a la obra de velázquez, pero como dices, adolece de la calidad y sentimiento que el genio entre los genios de la pintura otorgó al famoso retrato de Felipe Próspero, que bajo mi punto de vista, se encuentra entre los mejores de su obra.

    Saludos.

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