miércoles, 6 de abril de 2011

382º ANIVERSARIO DE DON JUAN JOSÉ DE AUSTRIA: LA BATALLA DE VALENCIENNES (1656), EL ÚLTIMO GRAN TRIUNFO DE LOS TERCIOS ESPAÑOLES

1. Don Juan José de Austria a caballo, obra de Theodor van Kessel, dentro del libro de Caspar Gevartius “Inscriptiones Pegmatis Triumphalis quod Serenissimi Principis Ioannis Austriaci, Belgarum ac Burgundionum Gubernaturis”. Amberes, 1657.

A pesar de que la estación estaba ya muy avanzada, nada más llegar y establecerse en Bruselas, el 12 de mayo de 1656, don Juan José de Austria dispuso todo lo necesario para preparar la campaña militar de aquel año. Reunido con sus consejeros militares (el Príncipe de Condé, el Marqués de Caracena, el Príncipe de Ligné, el Conde de Marsin y don Fernando de Solís) se decidió acudir en primer lugar en auxilio de la simbólica plaza fronteriza de Valenciennes, que permanecía aislada por las tropas del mariscal francés Le Ferte. Se trataba de una plaza de considerable importancia estratégica por la proximidad al Escalda y también por su significado moral para los flamencos. Sin embargo, Valenciennes se encontraba en una situación de extremo peligro, debido a la poca pólvora existente en ella. Por otro lado, la guarnición era muy escasa, tan sólo 1.000 infantes y 200 caballos, en medio de una abundante población burguesa, de cuya actitud se recelaba. La principal ventaja con la que se contaba era la mala comunicación de enemigo, cuyas fuerzas estaban comandadas por los mariscales Turenne y de La Ferte.

Para esta empresa, don Juan José abandonó Bruselas a mediados del mes de junio y, pasando por Malinas y Granmont, llegó el día 25 a Douai, villa que serviría de plaza de armas para el ejército hispánico. Desde aquí se dispusieron cuatro ataques distintos: el primero, comandado por don Juan José y el Marqués de Caracena, estaba integrado por la infantería española e irlandesa; mientras que el resto de los destacamentos fueron dirigidos respectivamente por el Príncipe de Ligné, general de la Caballería, encargado de las “naciones”; las tropas del Príncipe de Condé y el Duque de Württemberg; y las fuerzas nuevas al mando del Conde de Marsin. A cada cuerpo secundaba y asistía igual porción de Caballería.

El 1 de julio don Juan José se encontraba acampado “en un puesto eminente a tiro de mosquetería de las líneas sobre el Escalda, donde mandó echar puentes para tenerlos divididos y dudosos de nuestros designios, por lo que estaban igualmente amenazados por todos los lados” (1). Tras la disposición de las fortificaciones y puentes necesarios, se emprendió la acción conjunta en la noche del sábado 15 de julio, acción de la que ya estaba sobre aviso el gobernador de la villa, Duque de Bounonville. Este día había sido el elegido por Su Alteza para iniciar el combate “por ser la víspera del Santísimo Sacramento del Milagro, una de las mayores y más dignas celebridades de los Países Bajos”. En el cuartel hispano sólo quedó un escuadrón de Infantería, seis de caballería y dos de dragones del Príncipe de Condé.

Puestos todos en marcha, cruzaron los puentes hechos en los días anteriores, llegando a tiro de cañón de las líneas. Allí tuvo lugar la división de las fuerzas, encaminándose cada una al lugar prefijado durante los preparativos. Enseguida se iniciaron las cargas, con clara ventaja de las fuerzas hispanas, que fueron abriendo pasillos para facilitar el acceso de la Caballería e Infantería.

Al amanecer, el ejército del Mariscal de La Ferte estaba desmantelado y éste mismo hecho prisionero, junto con otros oficiales. El enemigo sufrió graves pérdidas por las inundaciones que causaron los españoles abriendo las compuertas del Escalda. Más tarde se avanzó hacia el cuartel de Turenne, pero éste había tenido tiempo de retirarse.

El enemigo dejó abandonado abundante armamento en sus líneas: 31 piezas de artillería, 4 morteros, todas las municiones de boca y guerra y bagaje. Además, se tomaron numerosas cartas de la correspondencia entre los generales franceses y su Corte, lo que permitió conocer el alcance de sus fuerzas: 115 escuadrones de Caballería y 31 de Infantería, frente a los 81 de Caballería y 27 de Infantería de las tropas hispanas.

2. Posible arco del triunfo para la entrada de don Juan en Bruselas tras la victoria de Valenciennes y Condé, obra de Erasmus Quellinus (1657). Museo de Ermitage, San Petersburgo.

La primera campaña llevada a cabo por son Juan José de Austria en calidad de gobernador general de los Países Bajos no podía haber empezado mejor. Se ponía en claro que la frontera flamenca (la de la provincia de Henao) era el lugar donde Francia se encontraba más al descubierto, pues sólo distaban 60 leguas de París. El triunfo del socorro de Valenciennes tuvo una enorme repercusión internacional y contribuyó enormemente a elevar la moral de los Tercios, produciendo en Europa “uno de aquellos estremecimientos que solía dar España en tiempos más afortunados” (2), de hecho este acontecimiento fue recogido en multitud de relaciones impresas tanto españolas como francesas (3), estas últimas como es lógico justificando sus desgracias y echando toda la culpa al Mariscal Turenne por no haber dado mosqueteros a La Ferte, tal como informó don Esteban de Gamarra desde La Haya a don Juan José de Austria, apesadumbrado porque “no ha sido posible sacar copia de ella [la gaceta] por no havérmelo quien melo permitiese el que la tiene” (4). Don Juan José decidió incluso conceder merced de nobleza a algunos habitantes de Valenciennes en virtud de los informes dados por el gobernador de la plaza sobre su actuación durante el sitio que los franceses habían puesto a la ciudad. Éstos, además de haber estado a disposición de las autoridades en todo momento, habían contribuido enormemente a mantener a la burguesía de la villa bajo la obediencia del Rey Católico. Don Juan, sin embargo, tuvo la precaución de advertirles que dicha concesión debía contar con el beneplácito y la aprobación del Rey.

Aprovechando la estela de aquel éxito a los pocos días se preparó lo necesario para poner sitio a la villa de Condé, la cual aunque muy poblada, tenía importantes problemas de abastecimiento. Las dudas de don Juan se centraron en la disyuntiva de efectuar un ataque por la fuerza, o bien continuar el asedio. Para la realización del primer proyecto, existían dos graves dificultades: la escasez de tropas, siempre en número inferior a las francesas y la falta de municiones. La alternativa era clara. Ésta será una constante en la estrategia utilizada por don Juan José en Flandes; la carencia de ataques fuertes e inesperados a los franceses, por su clara inferioridad, a no ser que interviniera de forma importante el factor sorpresa como ocurriera en Valenciennes.

Lo cierto es que el afán sitiador de don Juan tuvo éxito, y el 18 de agosto la villa de Condé se rindió a Su Majestad Católica. El victorioso bastardo se apresuró a comunicar al Rey el triunfo, no desperdiciando la ocasión de solicitar ayudas para Flandes, por la escasez de medios con que contaba.

Las victorias de la armas de don Juan José fueron celebradas con gran júbilo en Madrid (5), pero tampoco fueron menores las aclamaciones que le dispensó la ciudad de Bruselas a Su Alteza cuando hizo su entrada triunfal el 2 de noviembre de 1656, una vez que la campaña de verano había concluido. Con motivo de este evento se publicó al año siguiente en Amberes una interesante obra titulada “Inscriptiones Pegmatis Triumphalis quod Serenissimi Principis Ioannis Austriaci, Belgarum ac Burgundionum Gubernaturis”, obra del historiógrafo de Felipe IV, Casper Gevartius, donde se recogían las inscripciones del arco triunfal que se levantó en la capital flamenca en su honor. Por esta obra se sabe que se erigió para la ocasión un gran arco triunfal o “Porta Cesarea” (imagen 2) compuesto de catorce columnas de orden corintio y coronado por la efigie de don Juan José. En sus cornisas, frontones y columnas se dispuso un abigarrado programa decorativo alusivo a las victorias napolitanas, catalanas y flamencas del regio bastardo, junto a diversas representaciones de las virtudes como la Prudencia, la Justicia y la Piedad jalonadas por deidades romanas y griegas como Hércules, Neptuno, Apolo, Mercurio pacificador y Minerva.

3. Llegada de don Juan José de Austria a Bruselas tras la victoria de Valenciennes, obra de Theodor van Kessel.

Pero, sin duda, lo más interesante de esta obra radica en los dos grabados al aguafuerte que a modo de portada se incluyeron en el libro y que fueron realizados por el grabador Theodor van Kessel, en donde se representa un excepcional retrato de don Juan José de Austria sobre un caballo encorbetado, con bastón de mando y banda de general al viento sobre fondo de batalla (imagen 1), y la llegada del gobernador a la ciudad de Bruselas con su séquito de tres carrozas tiradas por seis caballos bajo la leyenda: “Gloriosissimi et Serenissimi Principis Ioannis Austriaci adventus in urbem Bruxellensem máximo et laetisimo ordimum et cuium applausi” (imagen 3).

Las cosas en Flandes no podían empezar mejor para don Juan y muchos comenzaron a pensar que, al igual que ya había sucedido en Cataluña o Nápoles, también esta vez Su Alteza iba a salir victorioso y triunfante, sin embargo, el tiempo iba a demostrar lo contrario, ya que la falta de medios y el desastre de Dunkerque (1658) infringirían al más famoso hijo bastardo de Felipe IV su primera gran derrota y decepción de su carrera militar. Aún así, Valenciennes quedará para la historia como la última gran visoria de los Tercios españoles en Europa.


Fuentes principales:

* González Asenjo, Elvira: “Don Juan José de Austria y las artes (1629-1679)”. Fundación de Apoyo a la Historia del Arte Hispánico. Madrid, 2005.

* Castilla Soto, Josefina: “Don Juan José de Austria (hijo bastardo de Felipe IV): su labor política y militar”. Cuadernos de la UNED. Madrid, 1991.

Notas:

(1) “Relación de la campaña del año de 1656 en los estados de Flandes gobernándolos el Señor don Juan de Austria”. BNM, mss. 2387, fol. 344r-349v.

(2) Almirante, J.: “Bosquejo de la historia militar de España”, vol. III. Madrid, 1923.

(3) Anónimo: “Relación verdadera de la felicissima victoria…” Sevilla, 1656. Anónimo: “Felicísimo progresos…” Sevilla. 1656. De Rantre: “Description veritable…” Valenciennes, 1656.

(4) AGRB, Ambassade Espagne haye. Nº. 181, fol. 291 (25-8-1656).

(5) Anónimo: “Acción de gracias por la victoria de Valenciennes”. Madrid, 1656.

26 comentarios:

  1. ¡Excelente entrada!
    Para un modesto aficionado a la Historia es un placer instruirse aquí.
    Muchas gracias, y un cordial saludo.

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  2. Como es habitual salgo hoy lleno de historia y ha sido divertido conocer mejor a este grande de España.

    Un abrazo.

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  3. Ésos eran otros tiempos, cuando España era una potencia mundial. ¿Cómo hemos podido caer tan bajo?

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  4. Una victoria como las de antaño, de las que hacían "temblar a Europa" ...

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  5. Una gran batalla, en toda regla, bien preparada y bien ejecutada. Y como bien dices, no sólo es el triunfo en el campo de batalla, demostración del más fuerte o más listo, sino el daño moral que hace al enemigo, la desesperanza o frustación que provoca para batallas sucesivas. Aquí Don Juan José era todavía joven, pero estaba bine curtido en el arte de la guerra, y ya venía con la experiencia de Nápoles y Sicilia. Felíz aniversario de su hermano bastardo, Majestad. Saludos.

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  6. Día especial en el que estoy disfrutando cada entrada, llena de historia, de arte, y de calidad por cada poro de cada blog.
    Un inteligente "bastardo", más válido que sus otros compañeros de cuna, y una madre que supo arrimarse a una buena estirpe.
    Felicidades reales...

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  7. Francisco: muchas gracias a ti por tus palabras ;)

    Un saludo.

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  8. Senovilla: me alegra enormemente que estés disfrutando con las entrdas de todos los amigos y conociendo más la figura de don Juan.

    Un abrazo.

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  9. Bwana:sí eran otros tiempos en los que España pintaba mucho más que ahora...la explicación es clara, la gran cantidad de gobernantes "iluminados" que hemos tenido en España desde tiempos de Carlos IV y hasta llegar al Gran Cenutrio que hoy mora el palacete de la Moncloa.

    Un saludo.

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  10. José Luis; así es, la última de esa larga historia de grandes victorias españolas en Europa.

    Un saludo.

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  11. Paco: una gran batalla y una gran victoria como dices, fruto del genio militar de don Juan que, aunque joven, era ya todo un gran general, uno de los mejores de Europa, temido y rspetado por sus enemigos y con una estela victoriosa que no dejaba indiferente a nadie.

    Un abrazo y gracias por la colaboración.

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  12. Javier: me alegro que lo estés disfrutando ;)...desde luego un bastardo capaz, mucho más que los hijos legítimos de sangre real.

    Un abrazo.

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  13. Monsieur, pero si hoy estamos de aniversario por aquí! Es el cumpleaños de su ídolo, así que tenía que echar usted el resto.

    Muchas felicidades a usted y a Don Juan, y que cumplan muchos más :)

    Bisous

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  14. Madame: así es, fiesta de cumpleaños ;)

    Muchas gracias por las felicitaciones.

    Un beso.

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  15. Así me gusta, el maestro en el tema predicando con el ejemplo con esta fantástica entrada. Está visto que en esto de Don Juan José de Austria no hay competencia. Jejeje.
    Un saludo.

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  16. Cayetano: jejeje hombre gracias por los piropos ;)

    Un saludo.

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  17. Ganas tenía de que llegase esta fecha. He disfrutado de la batalla y del triufo.
    “Uno de aquellos estremecimientos que solía dar España en tiempos más afortunados” Triste frase.

    Ahora voy a seguir con gusto las aportaciones de los otros participantes en esta conmemoración.

    Por cierto, el primero de los grabados quedaría muy bien en mi colección jejejeje.

    Un abrazo desde mi exilio voluntario.

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  18. Triunfal entrada como no podía ser menos para festejar el día. Imagino que cuando puedas sacarás lista de todos los que hemos participado, lo digo por leerlos pues no tengo a todos "fichados".

    Cordial saludo y hágale buen regalo a su hermano, que lo merece.

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  19. Y, por encima de todo, don Juan José victorioso en el campo de batalla. No podría haber sido éste un homenaje sin tácticas militares, sin olor a sangre y pólvora, huérfano de los laureles del triunfo. Mejor se le daba a don Juan José Europa que la corte española plagada de víboras. Era venir a Castilla y ensombrecerse su aureola.

    Un cumpleaños celebrado en toda regla.

    Un beso

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  20. Jordi: una triste frase escrita en 1923, otra época triste y de decadencia española aquella del post-desastre del 98...

    ...jejeje, sabía yo que te iban a gustar estos grabados ;)

    Un abrazo.

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  21. Eduardo: no lo dudes, ya estoy preparando el resumen de los que ha sido la jornada juanista ;)

    Un abrazo amigo.

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  22. Carmen: así es, en este su día prefería hablar de sus glorias, de aquellas glorias que forjaron su leyenda y le dieron aura de Mesías...las luchas cortesanas eran muchos menos caballerosas y más mortales que las de los campos de batalla europeos.

    Un beso.

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  23. ¿Quién mejor que usted para narrar la última gran batalla que asombró a Europa? la batalla de Valenciennes, frente a un ejército superior, los Tercios Españoles dieron cuenta del francés una vez más.
    Lástima que estos gloriosos episodios de nuestra España queden enterrados en los libros de y permanezcan fuera de la memoria de nuestras escuelas y nuestros gobernantes. Parece que esto que comento es exagerado ¿verdad? pues pregunte usted a cualquiera que pase por la calle si le suena la batalla del Álamo o la de Waterloo que forman parte de la historia de otros paises y luego haga la misma prueba con la batalla de Valenciennes, la de las Navas de Tolosa, la de Pavía o la de Gravelinas.... seguramente no sabrán de qué les está usted hablando.

    Lástima de país, lástima de memoria, lástima de amor por nuestro pasado....

    Un saludo y como siempre le felicito por su entrada :-)

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  24. Pedro: secundo cada una de las palabras que has dicho, los "des-gobernantes" españoles de la "democracia" han creado un país de ignorantes, de cenutrios con perdón. Precisamente de esta ignorancia se aprovechan los nacionalistas y otros gobernantes que todos sabemos para reinventar nuestra historia, una historia que probablemente es la más grande de todos los países de Europa y el mundo...por eso la labor de los que nos dedicamos a la historia es tan importante.

    Un abrazo.

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  25. Victoriosa batalla y triunfal entrada, como trinfal esta resultando este homenaje. Es precioso recordar las gestas de nuestros tercios y emocionante ver fantástica respuesta a tu iniciativa para homenajear a don Juan José. Sin duda un feliz 382º aniversario. Un abrazo y felicidades también a tí.

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  26. Desdelaterraza: desde luego ha sido todo un éxito, estoy muy contento de este homenaje que le estamos dando a tan magno personaje.

    Un abrazo.

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