viernes, 14 de mayo de 2010

LOS OTROS HERMANOS ILEGÍTIMOS DE CARLOS II: LOS HIJOS ILEGÍTIMOS DE FELIPE IV

Felipe IV por Velázquez.

Nota: Antes de iniciar esta entrada me gustaría comentar la complejidad que la misma entraña al tratar sobre personajes de los que en muchas ocasiones se trató de esconder su origen y sobre los cuales existe una documentación muy escasa y, sobre todo, confusa que hace que los mismos se pierdan en los mares de la historia. Por ello, obvio el hecho de que puedan existir errores de fechas o nombres.

Legendaria fue la promiscuidad sexual de Felipe IV, hecho que causó no pocos escándalos entre sus contemporáneos. En este sentido, el prelado Garcerán de Albanell, considerando que tales aventuras y amoríos dañaban el prestigio de la Corona, escribía al Conde-Duque de Olivares, al que hacía en gran parte responsable de ello, lo siguiente: “Suplícole cuanto me es posible que evite las salidas del rey de noche y mire la mucha parte de culpa que tiene pues las gentes publican que le acompaña en ellas y de las aconseja […]; en realidad ese gusto no es bueno, aunque se tome por entretenimiento por las muchas circunstancias que le hacen dañoso y por la libertad que se toman los vasallos para hablar y reconocer algunas cosas que contradicen el decoro de un monarca […]. V.E. considere bien que ha de dar cuenta a Dios de lo que al rey aconseje, asegurándole que si complace a S.M. en cosas poco lícitas, correrán riesgo su alma y el estado”. El Conde-Duque le contesta, entre negativas de las acusaciones y amenazas veladas, diciéndole al prelado que no se meta en los que no es de su incumbencia. Ante el Consejo Real, con presencia real y del inquisidor general, llegó a decir textualmente el de Olivares: “la misión de los frailes es sólo rezar y la de las mujeres sólo parir”.

En esta misma línea abunda Quevedo (enemigo declarado del valido) en una carta que escribe a un amigo en 1629 en la que dice: “El conde, sigue condeando y el rey durmiendo, que es su condición. Hay, parece, nuevas odaliscas en el serrallo y esto entretiene mucho a Su Majestad y alarga la condición de Olivares para pelar la bolsa, en tanto que su amo pela la pava”.

Con toda esta promiscuidad sexual, dejó Felipe IV un gran número de bastardos de los que sólo ocho o nueve están bien documentados, pero que según algunos autores llegan hasta los sesenta. Por su parte, Fernando González-Doria reduce la cifra de ilegítimos a treinta. Sólo se conoce el nombre de seis de ellos, todos con su tratamiento de don:

1. Don Francisco Fernando Isidro de Austria (Madrid, 1626 – Isasi, 12 de marzo de 1634), que fue el primero y que murió a los ocho años de edad en la villa de Isasi. Parece que fue muy amado por Felipe IV, que incluso le legitimó póstumamente, mandándole enterrar en el Real Monasterio de El Escorial, en el panteón de infantes (1) , lo que niega la afirmación que muchos historiadores mantienen sobre el hecho de que Felipe IV solo reconoció a don Juan José de Austria como hijo habido fuera del matrimonio. Don Francisco Fernando era hijo de la hija del Conde de Chirel o de Charela.

El primer amor extra-conyugal conocido de Felipe IV ocurre cuando aún no había cumplido los veinte años; se enamoró de la hija del Conde de Chirel, una niña de familia de ilustre prosapia, y para poder conseguir su propósito de llegar a una relación más íntima, envía al padre de la joven a Italia al mando de unas galeras. El padre, ignorante de la situación, zarpa orgulloso hacia su destino; la madre, que sabía perfectamente lo que ocurría y el porqué de esta distinción hacia su marido, calla y no pone obstáculo a lo que se avecinaba. Con el frecuente trato real llega un embarazo del que nace como hemos visto el primer bastardo real, al que se llamó Francisco Fernando de Austria, que murió niño, siendo seguido a la tumba por su madre poco tiempo después. La casa de la familia primero fue cerrada a cal y canto y posteriormente el Rey la convirtió en convento, y con el nombre de la “Concepción Real” fue entregado a las monjas Calatravas, conservándose todavía hoy este convento con este mismo nombre en la Calle Alcalá de Madrid. Una autor anónimo escribía estas decimas:

Caminante, ésta que ves

casa, no es quien ser solía;

hízola al rey mancebía

para convento después.

Lo que un tiempo fue y lo que es,

aunque con rojo señal

y título en el umbral,

ella lo dice y enseña

que casa en la que el rey empreña

es la “Concepción Real”.

2. Ana Margarita (Madrid, ¿? – Madrid, ¿?): desconozco tanto su fecha de nacimiento (aunque según mi opinión debió ser en torno a 1630), como la de su muerte. Según las fuentes consultadas entró como religiosa agustina en el Real Monasterio de la Encarnación de Madrid a los 12 años, donde profesó con el nombre de Margarita de San José en 1650. Se dice que murió a los 26 años (1) como Superiora de dicho convento. Parece ser que el Rey sintió un gran afecto por ella y por ello le otorgó el tratamiento de Serenidad.

3. Fray Alonso Enríquez de Santo Tomás (Vélez-Málaga, 9 de junio de 1631 – Málaga, 30 de julio de 1692), conde de Castronuovo y marqués de Quintana. Fue obispo de Osma, Plasencia y Málaga. Debido a la importancia histórica que tuvo le dedicaré íntegramente la próxima entrada.

4. Don Alonso Antonio de San Martín (Madrid, ¿? – Cuenca, 20 de julio de 1705), fue hijo habido con doña Tomasa Aldana, dama de la reina Isabel de Borbón. Recibió el apellido San Martín por don Juan de San Martín, ayuda de Cámara del Rey y gentilhombre de boca, que le crió y prohijó por orden de Felipe IV (2). En el archivo de la Iglesia de Cuenca consta que fue colegial comensal de San Ildefonso de Alcalá (beca que se dio sin pruebas por la notoriedad de su sangre), arcediano de Huete, abad de Alcalá la Real (3), y Obispo de Oviedo, para cuyo puesto había sido promovido por la reina regente doña Mariana de Austria, vacante por la promoción al Obispado de Códoba de Fray Alonso Salizanes, que dio comisión de tomar en su nombre posesión a don Toribio de Mier Iguanzo, arcediano de Babia, y canónigo de esta iglesia, cosa que hizo el 20 de marzo de 1676. En 1681 fue promovido al Obispado de Cuenca, cuya sede gobernó durante 23 años, hasta el mismo día de su muerte el 20 de julio de 1705. Se encuentra enterrado en la Catedral de Cuenca.

5. Fray Juan del Santísimo Sacramento (Juan Cossío) (Ciudad Real?, ¿? – Nápoles, ¿?), fue criado por un tal don Francisco Cossío en Liébana. Entró como religioso en la Orden de San Agustín, trasladándose después a Nápoles donde parece que sobresalió como predicador en los púlpitos. Escribió la famosa “Vida del venerable Siervo de Dios Vicente de Paul” (Nápoles, 1701). Sobre él escribía fray Enrique Florez en su “Memorias de las Reynas Catholicas…” (Madrid, 1761): “Al verle por la calle, solían algunos pronunciar sin cautela: Allí va el hermano del Rey, (que era Carlos II) como oyó un Religioso, à quien traté. El interesado se mantuvo bajo el velo en que el padre le dejó, sin blasonar jamás su nacimiento: pero los que le trataron, convenían en que todas sus acciones eran de sangre Real”.

6. Don Fernando Valdés (¿, ¿? - ¿Milán?, 1702), fue gobernador de Novara y General de Artillería del Estado de Milán hasta su muerte en 1702. Parece que fue hijo de una tal Ana María de Uribeondo y que contrajo matrimonio con María de Capece, aunque sobre éstas dos afirmaciones albergo grandes dudas. En muchas fuentes se cita que tuvo un hermano llamado don Carlos, hijo también de Felipe IV, mientras otras fuentes funden los dos nombres dando a entender que fue solo un don Carlos Fernando el hijo del Rey.

7. Doña Luisa de Orozco Calderón (¿?, ¿? - ¿?, ¿?), hija de María Inés Calderón “La Calderona”, y, por tanto, hermana de don Juan José de Austria. Es un personaje que he descubierto recientemente y del que no tenía la más mínima idea sobre su existencia por lo que aún duda bastante (4).

Fuentes:

* Álvarez y Baena, José Antonio: “Hijos de Madrid ilustres en santidad, dignidades, armas, ciencias y artes. Diccionario histórico”. Tomo primero. Madrid, 1789.

* Álvarez Lobato, Pablo y Álvarez San Miguel, Carlos: “Felipe IV, el sexo y su época” en “Sexualidad, psquiatría y biografía”. Barcelona, 2007.

*Florez, Enrique: “Memoria de las Reynas Catholicas”. Madrid, 1790.

* Risco, Fray Manuel: “España sagrada: Tomo XXXVIIII de la Iglesia exenta de Oviedo desde el medio del siglo XIV hasta fines del siglo XVIII…”. Madrid, 1795.

Notas:

(1) No he podido interpretar si la fuente se refiere a que murió de edad de 26 años o si se refiere a que murió a los 26 años de profesar, por tanto, en 1676. Me decanto por la última opción.

(2) “Semanario Pintoresco Español: lectura de las familias” dirigido por Ángel Fernández de los Ríos. Madrid, 1848. Pag. 26.

(3) En Risco, Fray Manuel: “España sagrada: Tomo XXXVIIII de la Iglesia exenta de Oviedo desde el medio del siglo XIV hasta fines del siglo XVIII…”. Madrid, 1795, pag. 174, se indica que fue además (o) abad de Tuñón, dignidad de la Iglesia de Oviedo, a cuyas rentas se agregaron después la Colegiata de Covadonga &c.

(4) Álvarez Lobato, Pablo y Álvarez San Miguel, Carlos: “Felipe IV, el sexo y su época” en “Sexualidad, psquiatría y biografía”. Barcelona, 2007. Pag. 88

23 comentarios:

  1. Parece ser que el rey era un caso sí. No creo que se hubiera arreglado nada prohibiendo sus salidas nocturnas como propone el conde-duque, porque imagino que le daba exactamente igual la hora. Por cierto, con la frase sobre los frailes y las mujeres se coronó de gloria el hombre.

    De todos modos, por fertil que fuera su majestad, yo creo que lo de los 60 bastardos es un numero demasiado exagerado.

    Hermosa historia la de la hija del conde de Chirel, y en lo de reconocer al niño despues de muerto y enterrarlo en el pabellon de infantes se percibe el dolor que debio de causarle su perdida, y los sentimientos que lo habian unido a la madre.

    Monsieur, muy interesante su descubrimiento sobre Luisa de Orozco. No tenía ni idea de que Juan Jose de Austria tuviera esa hermana, no. Tal vez nos pueda ofrecer alguna informacion mas proximamente, puesto que es seguro que seguira usted investigando.

    Estupenda labor la suya, y nada facil, por lo que usted mismo cuenta de los esfuerzos por ocultar el rastro que se hicieron en su tiempo. Enhorabuena, monsieur.

    Bisous

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  2. ESTUPENDOS DATOS HISTÓRICOS. Buen trabajo el que realizas, Carolvs.

    Este tipo de información parece poco interesante a los que no gustan de la Historia, pero somos muchos los aficionados a ella.

    Felicitaciones.

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  3. Madame: muchas gracias por tu comentario, y desde luego concuerdo contigo en la "gloria" del conde-duque...lo de los 60 bastardos, puede ser probable porque en la época no había tantos métodos anticonceptivos por lo que muchos actos sexuales acababan irremediablemente en embarazo...

    Un saludo.

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  4. Tellagorri: muchas gracias por tus palabras.

    Un saludo.

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  5. He disfrutado de esta entrada mucho. Tantos detalles sobre personajes totalemte desconocidos...

    Que Felipe IV tuvo muchos amoríos lo sabía, que tuvo muchos hijos también, aunque sesenta me parece exagerado, pero no sabía que tuviese tantos hijos conocidos y "documentados".

    La muestra de cariño que el rey hace al pequeño Francisco Fernando, legitimándolo y enterrándolo en El Escorial me ha impresionado. Mucho debió estimarlo.

    Si escribes más sobre estos hermanos bastardos de don Juan José, será un placer leerte, como siempre.

    ¡Salud!

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  6. Jordi: gracias por tus palabras, y no dudes que seguiré aportando cuantos datos me sea posible para completar la biografía de estos hombres y mujeres.

    Saludos.

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  7. Buenísima entrada esta de la promiscuidad sexual de Felipe IV. No tenía ni la menor idea de la mayoría de sus aventuras; con la que más he disfrutado es la primera, en sus años mozos, con la hija del Conde de Chirel. Siempre que pienso en Felipe IV se me viene a la cabeza la novela de Torrente Ballester "Crónica del rey pasmado" y luego la buenísima caracterización de Gabino Diego en la película de Imanol Uribe. Qué panfilo debía ser, perdona que le diga, aunque sea su padre. Un cordial saludo.

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  8. Rijoso, putero contumaz y empedernido, parecía el dios Zeus en su promiscuidad, padre biológico que no por vocación de incontables hijos naturales, practicó la mayor de las hipocresías mandando cerrar las casas de mancebía cuando el no se privó nunca de nada.
    Un saludo.

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  9. Paco: sin duda, la historia con el hijo del Conde Chirel es muy interesante y digna como dices de la obra de Torrente Ballester. Yo también disfruté mucho con la película del "Rey Pasmado" que refleja bastante bien la época, aunque duda que Felipe IV fuese tan pavo, o quizás lo fuese en su tierna adolescencia como todos lo hemos sido.

    Un saludo.

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  10. Cayetano: buena descripción, él mismo era el reflejo de la España de la época, religiosa y putera al mismo tiempo, así era el siglo de oro. Lo de las casas de mancebía fue sin duda un recochineo.

    Un saludo.

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  11. Había oído antes sobre la promiscuidad sexual de Felipe IV, acarreándole un número desmesurado de hijos bastardos fruto de sus correrías nocturnas. Desde condesas a actrices de farándula, monjas y damas de la corte, nadie se salvaba de su libidinosa mirada. Parece ser que estos desesos no provenían de la herencia paterna (por lo menos su padre me parece que hijos naturales no tuvo ninguno, si no me equivoco).

    Desconocía los nombres de estos 7 hijos e hijas que nos traes hoy y cuyas vidas están espléndidamente narradas. Por lo que veo a todos ellos mantuvo y procuró una vida digna, aunque no fueran reconocidos en su número total.

    Por cierto, ¿tuvo más hijos que estos que nos nombras?

    En ascuas nos dejas y con ganas de saber algo más sobre tan desconocidos personajes.

    Un saludo

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  12. Carmen: re respondo a tus dudas:

    1. Sí, Felipe III, es junto a Carlos II el único Austria al que no se le conocen hijos extramatrimoniales y ni tan siquiera infidelidades a su esposa. El Rey Piadoso como se le conoce fue un enamorado de su esposa y tras su muerte se centró únicamente en sus obligaciones religiosas.
    2. Sin duda, no los reconoció por vergüenza pero no les olvidó y les procuró puesto de importancia como correspondía a su sangre real.
    3. A parte de los que narro sí tuvo más hijos bastardos, se habla de 30 a 60. Téngase en cuanta que los métodos anticonceptivos casi no existían en la época por lo que cada cópula podía acabar en embarazo, y el como decimos fue muy pero que muy promiscuo.
    4. Carmen la próxima entrada está dedicada a un bastardo de relumbrón, probablemente el más importante después de don Juan, el obispo de Málaga, fray Alonso de Santo Tomás.

    Un saludo.

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  13. Se nota que los Austrias, aparte de heredar la forma de los labios como leí en un enorme libro de biología, también heredaban la fogosidad, Carlos II , de no ser estéril, también hubiera sido así ¿O me equivoco?

    Un saludo

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  14. Mathias: pues pese a lo que muchos piensan, Carlos II también debió de ser fogoso, lo que demuestra lo enamorado que estaba de su joven esposa francesa y que ésta relatara al embajador francés que el Rey era absolutamente normal en sus relaciones sexuales...ser impotente es algo que tiene que ver con la calidad o la carencia de espermatozoides pero no debe implicar que no se pueda practicar la cópula.

    Un saludo.

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  15. Desde luego que si nuestro ilustre Felipe IV huebiera puesto tanto empeño en gobernar como en procrear, esta nuestra España sería otra u otro gallo nos cantaría. Muy buen post

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  16. Lou: gracias por tu comentario, la verdad es que pese a lo que mucha gente piensa fue un gran Rey y lo de delegar el poder en validos es sólo algo que el creer popular ha desvalorizado, pues éste era el sistema de gobierno imperante en la Europa de la época (Francia, Inglaterra, etc)...el problema es que España se vio inmersa en guerras internas y extrnas que la desangraron monetaria y fiscalmente...si los conflictos portugués y catalán no hubieran estallado, sin duda, otro gallo habría cantado pues los recursos se habrían centrado en la guerra contra el francés y el holandés y recordemos que hasta 1640 en que estallan los dichos conflictos la guerra contra Francia era favorable a España...

    Un saludo.

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  17. oh, disculpa mi torpeza, se que los estériles tambien pueden copular, pero según lo que tenía entendido es que no podía hacer nada por completo.

    de nuevo disculpame, un saludo

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  18. Impresionante entrada majestad. Desde luego que además de ser ud rey es un historiador preclaro. Su modo trabajar es profesional cien por cien. Su esfuerzo investigador y el tiempo que se habrá tomado en consultar fuentes tan directas suple con creces cualquier error.
    Sobre Felipe IV deconocía tanta actividad sexual. Vaya ligón que estaba hecho. ¡Y yo que creía que solo tuvo a la Calderona de amante y a sú célebre hijo don Juan! La verdad es que entre éste Austria y el Borbón Alfonso XIII se llevan las medallas de oro de ligones.
    Muy instructiva entrada la suya.

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  19. Juan: en primer lugar me alegro de tu vuelta al ruedo bloguero, en segundo sì, Felipe IV fue todo un don Juan y como digo don Juan José fue solo un de tantos hijos bastardos, eso sì, el màs glorioso de todos.

    Un saludo.

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  20. Majestad le he dejado en mi blog un meme que igual le apetece hacer.

    Besos

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  21. Gema: gracias, en cuanto tenga 5 minutos lo hago.

    Un beso.

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  22. Magnífica entrada y blog, ¡enhorabuena!

    Me gustaría aportar la figura de otro hijo natural de Felipe IV que, junto con Juan José, también llevó el apellido Austria y, lo más importante, lo transmitió a sus descendientes. Se trata de Carlos Fernando de Austria, fruto de los amores del rey con la guarda mayor de las damas de la reina, doña Casilda Manrique de Luyando. La descendencia de Carlos Fernando ha llegado hasta nuestros días en la ciudad de Guadix, Granada.

    En los últimos años esta familia descendiente del rey Felipe IV ha logrado grandes avances y descubrimientos sobre la vida del propio Carlos Fernando, su madre doña Casilda, y sobre la descendencia hasta hoy, documentada en los correspondientes registros.

    Un cordial saludo.

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  23. Pues antes de nada, un saludo cordial y enhorabuena. Tambien yo tuve el placer de conocer hace un par de decadas ya a otra descendiente de los Austrias, aunque algo anterior a Felipe IV. Parece ser que su familia acogio a una hija de Felipe el Hermoso, o de su hijo Carlos en los albores del XVI. Si hubieseis visto a esta mujer zamorana, parecia la misma estampa de ellos con su mandibula tan desarrollada y el menton y bocado a 4 o 5 cm por delante de los incisivos. Bien rubicunda y rosada, pero de ojos limpios y nobles. Segun oi hace poco a una experta en genetica de USA, por lo que hoy conocen mas avanzado en ello y con todos los datos que sobre los Austrias mismos han estudiado, no hacen falta mas pruebas de paternidad para confirmarlo. De todos los casos que vienen reportados procedentes de todos los centros medicos en el mundo que intercambian fuentes de datos, es tan raro el gen que lo provoca que todos quienes lo padecen parecen estar relacionados en su tronco sanguineo a proceder de una misma familia, la portadora original de la mutacion.

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