martes, 21 de diciembre de 2010

EL FELIPE IV DEL METROPOLITAN MUSEUM SÍ ES UN VELÁZQUEZ

Retrato de Felipe IV por Velázquez (1624). Metropolitan Museum de Nueva York.

Leemos hoy en el New York Times que el famoso retrato de Felipe IV del Metropolitan Museum de Nueva York sí es en realidad obra de Diego Velázquez, pese a que hace 37 años fuese considerado una simple obra del taller velazqueño, pero no directamente del pincel del maestro.

El retrato del joven monarca perdió su categoría en 1973 durante una de las investigaciones del centro, en la que también cayeron otras obras atribuidas a El Greco o Rembrandt. Michael Gallagher, restaurador jefe del Metropolitan Museum, confiesa lo difícil que es conocer el estado real de un cuadro lleno de repintes y barnices oxidados, que datan de 1911, cuando aún pertenecía a la colección de Joseph Duveen. Sin embargo, cuando el lienzo fue degradado en los años setenta algunos de los más importantes estudiosos no estuvieron de acuerdo con la decisión del museo, pero no podían defender sus tesis sin un estudio a fondo, y eso es precisamente lo que se ha hecho ahora.



Comparación entre el Felipe IV del Metropolitan Museum de NY (izquierda) y el del Meadows Museum de Boston (derecha) que ha servido para la restauración del primero. Arriba antes de la citada restauración y abajo después.


La limpieza del retrato del joven Rey era una empresa bastante difícil. Entre las zonas más afectadas se encuentra el ojo izquierdo del joven Felipe IV, que se ha perdido, tal vez como rastro de un acto de vandalismo. Cuando llegaron al fondo de la intervención se dieron cuenta de que el cuadro estaba tan retocado que era una especie de falsificación, una imagen tan lejos del original que podría haber llevado al cuadro a los almacenes. Pero pronto emergieron señas de Velázquez: el carácter de factura de la cabeza, la delicadeza de la mano, la elaborada cadena de oro, los ropajes... Y los rayos X descubrieron nuevas pistas. Más allá de las pérdidas, existe un retrato similar de Felipe IV por Velázquez del Museo del Prado que guarda, oculto a los ojos, una composición similar a la de este cuadro del Metropolitan. Existen también retratos similares en Boston o en Dallas. Este último, del Museo Meadows, es tan parecido que ha servido para recomponer el ojo perdido al restaurador. Además, hace casi un año, los especialistas del Metropolitan viajaron a Madrid para comprobar cómo coinciden ambos retratos con la composición visible con rayos X en el lienzo del Prado. El resultado fue sorprendente: la coincidencia es total.

Hoy se resarce un error que apunto estuvo de ser irresoluble.


Nota:

- Recomiendo visitar el artículo interactivo del NYTimes y leer (en inglés) las entrevistas y las comparaciones con los cuadros de los otros museos ya que son de un gran interés.


Otras Fuentes:

- ABC.


20 comentarios:

  1. Caramba, monsieur, pues bien que han tardado en resolverlo. 37 años nada menos.
    Pero bueno, me gustan los finales felices. Excepto en la opera, claro está.

    Feliz tarde

    Bisous

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  2. Es muy complicado para los no entendidos, aunque aficionados a la pintura del artista sevillano, distinguir entre lo velazqueño y su escuela. Si los expertos lo dicen será verdad.
    Un saludo.

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  3. Madame: así es, al principio pensaban que era de Velázquez, luego desmintieron y otra vez dicen que sí...para mi no hay dudas de que lo es...se nota en la calidad de los trazos...

    Un beso.

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  4. Cayetano: así es, aunque la expresión de la cara y las manos, si uno se fija en detalle se nota bastante la calidad de un Velázquez o de un seguidor...aún así podemos preguntar a Paco que es el experto jejeje

    Un saludo.

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  5. Pero es identico a Carlos de Austria, el hermano!
    Es increible ver a Felipe IV sin el mostachito.

    Un abrazo

    Don Matu

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  6. Mathías: la verdad es que los 3 hermanos, Felipe, Carlos y Fernando (el cardenal-infante) se parecían mucho...sobre todo Felipe y Carlos...pronto dedicaré una entrada a ese gran desconocido que es el infante don Carlos.

    Un real abrazo.

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  7. Bueno, con estas investigaciones, resulta más fácil saber si una gran obra es falsa...¿o no?
    Salud¡

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  8. Pues Velázquez tiene un lienzo más en su colección. Es cierto que, a veces, es muy difícil distinguir entre el maestro y su escuela, pues algunos discípulos son muy buenos y se fijan en los más mínimos detalles del maestro. Majestad, haste el 23. Un abrazo.

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  9. Paco: sin duda que a veces es difícil, por ejemplo diferenciar los retratos de doña Mariana o la infanta Margarita de Mazo o Velázquez...alumno aventajado.

    Hasta el 23, un abrazo.

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  10. No tiene nada q ver con el cuadro... pero hay que ver lo bien que daba Gabino Diego como Felipe IV en la peli del Rey Pasmado....

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  11. La verdad es que tiene que ser muy difívil la ardua tarea de restaurar y conservar, verbos que deben estar siempre complementados en estos menesteres. ¿Cuándo la restauración es completamente respetuosa? ¿Hay que eliminar en su totalidad las huellas del tiempo o dejarlas visibles de alguna forma? ¿Debe parecer una obra restaurada una obra nueva?

    En cuanto a Velázquez ya no sé que pensar. A veces los intereses económicos se superponen a los culturales. El prestigio que puede adquirir una galería al descubrirse que un cuadro es de un determinado autor hace eliminar cualquier escrúpulo.

    ¿Dos cuadros exactamente iguales? ¿Son ambos de Velázquez? ¿Ninguno? Ante la duda me aparto para dejar paso a los especialistas.

    Saludos y Feliz Navidad

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  12. Carmen: yo tampoco soy un gran entendido de la restauración, no sé si hay que dejar restos del tiempo o dejarlo como nuevo...a mi casi prefiero que tenga un toque "rancio", algunas restauraciones las dejan tan nuevas que parecen falsas...

    Lo de Velázquez, sin duda, es un filón para cualquier museo...

    Un beso y Feliz Navidad

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  13. Es un retrato de una elegancia imposible de superar. Nunca la majestad podría representarse con mayor sencillez.

    Un saludo.

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  14. Retablo: los reyes españoles no necesitaban de la parafernalia de los de Francia o Inglaterra, su simple presencia emanaba la majestad y la magnificencia de quien se sabía el monarca más poderosos de la Cristiandad, el auténtico Rey Planeta, todo de la mano del dios de la pintura, el genio entre los genios, Velázquez.

    Un saludo.

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  15. Excelente pintura.

    Y se hizo justicia, con ella.

    Mañana, el 23, sale Doña Mariana a la cancha!!

    Un abrazo.

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