sábado, 9 de enero de 2010

Carlos II, monarca de dos mundos

La Monarquía de Carlos II

A pesar del evidente declinar militar, aunque no tanto político (1), de la Corona Española desde la Paz de los Pirineos de 1659, la Monarquía de Carlos II era aún la más extensa del mundo. Los territorios sometidos al mismo se extendían por las cuatro partes del mundo conocido:

1. En la Península Ibérica los dominios carolinos eran:

- El Reino de Castilla.

- El Reino de Navarra.

- La Corona de Aragón: formado por los Reinos de Valencia, Aragón, Mallorca y el Principado de Cataluña. Durante el reinado de Carlos II la frontera catalana fue una de los principales focos bélicos como consecuencias de las continuas agresiones de la Francia de Luis XIV (Guerra de Devolución de 1667-1668; Guerra de Holanda de 1673-1678; Guerra de Luxemburgo de 1683- 1684; y la Guerra de los Nueve Años de 1689-1697). Durante el último conflicto bélico se produjo el derrumbe del frente catalán (toma de Barcelona) y la casi total invasión del Principado por parte de Luis XIV. El territorio catalán sería devuelto (con las fronteras de la Paz de los Pirineros) tras el Tratado de Rijswijk (2).

2. En el continente Europeo:

- En Italia: los Reinos de Nápoles, Sicilia, Cerdeña, los Presidios de Toscanas y el Estado de Milán (que incluía el Marquesado del Finale en la costa ligur). Los territorios italianos se mantuvieron en una relativa calma si se compara con otros territorios, a pesar de lo cual también se vivieron tensiones bélica en el norte por parte de las tropas de Luis XIV, o el conflicto de Mesina, en el que la ciudad siciliana se levantó en armas contra el gobierno español con el apoyo de Francia (conflicto este enmarcado en la Guerra de Holanda) (3).

- Herencia Borgoñona: formada por los Países Bajos Españoles, el Ducado de Luxemburgo, el Franco-Condado y el Condado de Charolais. Como se sabe, los Países Bajos (en los que incluiré el Franco-Condado y el Ducado de Luxemburgo) fueron junto a Cataluña el foco de guerra más importante durante el reinado de Carlos II debido a las continuas agresiones de Luis XIV: La Paz de Aquisgrán de 1668, que ponía fin a la Guerra de Devolución, supuso la cesión a Francia de Armentieres, Bergues, Furnes, Courtrai, Ath, Alost, Binche, Lille, Douai, Tornai, Oudernadee y Charleroi, sin embargo, se pudo recuperar el Franco-Condado que había sido invadido en febrero de 1668 (4).

La Guerra de Holanda, en la que España entró en apoyo de las Provincias Unidas por el Tratado de La Haya del 30 de agosto de 1673, finalizó con la famosa Paz de Nimega (1678) por la que Carlos II recuperó algunas ciudades como Courtrai, Oudernadee o Charleroi, pero en la que perdió definitivamente el Franco-Condado (5) y 14 plazas fronterizas tales como Cambrai, Valenciennes, St. Ormer e Yprés.

La Guerra de Luxemburgo, declarada por España a Francia, finalizó con la Tregua de Ratisbona, tregua de 20 años por la que se cedía a Luis XIV el Ducado de Luxemburgo (6).

Finalmente el Tratado de Rijswijk (1697), que ponía fin a la Guerra de los Nueve Años, supuso la devolución de las diversas plazas tomadas por Luis XIV durante la guerra, así como de Luxemburgo. De esta forma el monarca francés pretendía reforzar su posición en la lucha por la Sucesión de Carlos II (7).

Mención a parte merece el Condado de Charolais que sería cedido por España a Luis II de Borbón-Condè en 1684, el cual al haber prestado militarmente servicio a España durante el reinado de Felipe IV reclamaba una deuda de 600.000 escudos de oro, la cual jamás fue pagada. De esta forma, Condè consiguió del Parlamento de París, la extinción de esta deuda con la confiscación en su provecho, del Condado de Charolais, última propiedad española en suelo borgoñón.

3. En África:

- Las Islas Canarias.

- Los presidios norteafricanos: Melilla, Ceuta, Orán, Mazalquivir, La Mármora (perdida en 1681), Larache (perdida en 1689) y el Peñón de Véz de la Gomera. El 28 de agosto de 1673, una pequeña escuadra mandada por el Príncipe de Montesacro conquistas además las Islas de Alhucemas (9). Como puede verse los presidios se vieron sometidos durante este periodo a una constante presión militar por parte de los reinos norteafricanos de Berbería. (10)

4. En Asia:

- Las Islas Filipinas.

- Las Islas Marianas. Casi abandonadas desde que fueron descubiertas por Magallanes, que las bautizó como Islas de los Ladrones, no fue hasta más de un siglo después con la llegada en 1668 a la isla de Guam del misionero jesuita Diego Luis de Sanvitores acompañado por cuatro jesuitas más y un seminaristas cuando se inicia una presencia más continuada en las mismas. Este grupo inicial pronto fundó una misión, primer asentamiento fijo evangelizador e hispanizador que hubo en las islas (11) y rebautizó a las islas como Marianas en honor de la reina regente doña Mariana de Austria que había financiado la expedición. La estancia de los misioneros fue muy dificil, tanto por los accidentes climáticos como por las insurrecciones indigenas, en una de las que murió Sanvitores en 1672 (12). En 1676 llegó a Guam el primer gobernador español de la isla, el capitán Francisco de Irisarri que traía 74 soldados y 5 sacerdotes. Es el momento en el que se instaura la administración española, que quedaba centralizada en Manila.

- Las Islas Carolinas: conocidas desde el siglo XVI, no fueron formalmente incorporadas a la Corona hasta 1686, cuando tomó posesión de ellas Francisco Lezcano, que las bautizó con el nombre de Carolinas en honor de Carlos II.

5. En América:

- El Virreinato de Nueva España: durante el reinado de Carlos II continua la expansión del virreianto novohispano. Durante el siglo XVII se dieron diversas expediciones por el Golfo de California, sin embargo ninguna de ellas se concretó en una efectiva colonización de la zona. Fracasada la expedición de Francisco de Lucenilla en 1668, los viajes a California se suspendieron y se convocaron juntas para determinar otro modo de efectuar la colonización de la región. Como resultado de dichas juntas se decidió que la ocupación permanente de California sería posible solamente por medio de una empresa cooperativa secular y eclesiástica, con el ramo secular por cuenta de la Real Hacienda. La Compañía de Jesús recibió la responsabilidad eclesiástica de la empresa. Al mando de la misión secular estuvo el almirante Isidro de Atondo y Antillón, mientras que el padre Francisco Kino dirigió la eclesiástica (13).

En este período se produce también el primer intento de colonización de Texas tuvo lugar en 1685 ante la presencia de franceses en la costa, René Robert Cavelier, Sieur de la Salle, se había presentado en los años 1682 y 1684 en el delta del Misisipi. Estos primeros intentos colonizadores fueron llevados a cabo por Alonso de León y Diego Terán (14).

Por otra parte, durante el reinado de Carlos II se finaliza la conquista del las tierras mayas del Yucatán.

Finalmente, en el Caribe y tras el Tratado de Rijswijk hubo de cederse a Francia la parte occidental de la Isla de la Española.

- El Virreinato del Perù: continua siendo inestable la frontera sur, el llamado Arauco.




Fuentes:

* Albalá, Paloma: "Notas históricas sobre el uso de la lengua española en las Islas Marianas".

* Espino López, Antonio: "El frente catalán durante la Guerra de los Nueve Años, 1689-1697". Barcelona, 1994.

* Galindo y Vera, león: "Las posesiones hispano-africanas". Málaga, 1993.

* Jiménez Núñez, Alfredo: "El gran norte de México: una frontera imperial en la Nueva España". Madrid, 2006.

* Mathes W. Michael: "Datos biográficos sobre el almirante de las Californias, Isidro de Atondo y Antillón".

* Ribot, Luis: "La Monarqía de España y la Guerra de Mesina, 1674-1678". Madrid, 2002.

* Ribot, Luis: "El Gran Ducado de Luxemburgo y la Monarquía de España". Patrimonio Nacional/Fundación Carlos de Amberes. Madrid, 2001.

* Rodríguez Hernández, Antonio José: "España, Flandes y la Guerra de Devolución (1667-1668). Guerra, reclutamiento y movilización para el mantenimiento de los Países Bajos Españoles". Ministerio de Defensa. Madrid, 2007.

* Salinas, David: "La diplomacia española en las relaciones con Holanda durante el reinado de Carlos II (1665-1700)". Ministerio de Asuntos Exteriores, 1989.

* Sánchez Doncel, Gregorio: "Presencia española en Orán (1509-1792)". Toledo, 1991.


Notas:

(1) Consúltese Salinas, David: "La diplomacia española en las relaciones con Holanda durante el reinado de Carlos II (1665-1700)". Ministerio de Asuntos Exteriores, 1989.

(2) Para saber más sobre la guerra en el frente catalán durante el reinado de Carlos II véase la obra del profesor Antonio Espino López, en especial su tesis doctoral "El frente catalán durante la Guerra de los Nueve Años, 1689-1697" (Barcelona, 1994).

(3) Sobre el conflicto de Mesina véase el genial trabajo del profesor Luis Ribot: "La Monarqía de España y la Guerra de Mesina, 1674-1678".
(4) Rodríguez Hernández, Antonio José: "España, Flandes y la Guerra de Devolución (1667-1668). Guerra, reclutamiento y movilización para el mantenimiento de los Países Bajos Españoles". Ministerio de Defensa. Madrid, 2007.

(5) Bernardo Ares, José Manuel de: "Luis XIV Rey de España. De los imperios plurinacionales a los estados unitarios". Madrid, 2008.

(6) Ribot, Luis: "El Gran Ducado de Luxemburgo y la Monarquía de España". Patrimonio Nacional/Fundación Carlos de Amberes. Madrid, 2001.

(7) Íbidem.

(8) Sánchez Doncel, Gregorio: "Presencia española en Orán (1509-1792)".

(10) Galindo y Vera, león: "Las posesiones hispano-africanas". Málaga, 1993.

(11) Albalá, Paloma: "Notas históricas sobre el uso de la lengua española en las Islas Marianas".

(13) Mathes W. Michael: "Datos biográficos sobre el almirante de las Californias, Isidro de Atondo y Antillón".

(14) Jiménez Núñez, Alfredo: "El gran norte de México: una frontera imperial en la Nueva España".

6 comentarios:

  1. Aún en los dominios del monarca español no se ponía el sol.

    Entrada muy interesante para hacernos recordar la extensión del Imperio Español en un reinado donde, a pesar de la supuesta decadencia, podíamos presumir todavía de ser la potencia de referencia (bajo la sombra siempre amenazante de Francia).

    Por cierto, aunque no comenté nada, leí ayer la entrada sobre Felipe Próspero, un niño por el que sentí cierto afecto y compasión al conocer el magnífico retrato que salió de los pinceles del genial Velázquez.

    Un abrazo y feliz domingo

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  2. Y no nos olvidemos de la gran rival, Inglaterra. Los soberanos de aquella época tenian que soportar el peso de demasiadas posesiones sobre las que gobernar y eso que ya no se poseía los territorios europeos de los Habsburgo. Un saludo y feliz domingo

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  3. * CarmenBéjar: efectivamente, en este período aún no se ponía el Sol en la Monarquía Hispánica. Los dominios eran practicamente los mismo que los de Felipe II sin tener el cuenta el Impero portugués. De hecho en 1700 cuando se produce la llegada de los Borbones, los estados de Carlos II eran, en su esencia los mismos de Carlos I, es decir, quitando pequeñas pérdidas territoriales, a grosso modo la Monarquía poseía la misma extensión, hecho que desmiente lo que muchos historiadores populistas e ignorantes han querido imponer.

    Un saludo

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  4. * Magnolia: supongo que por los territorios europeos de los Habsburgo te refieres a los territorios patrimoniales de la segunda rama de la Casa de Austria en Austria, Hungría, etc que Carlos I cedió a su hermano Fernando tras su abdicación, ya que el resto de terriotorios europeos seguían siendo los mismo que en tiempos de Felipe II, es decir, Flandes, el Franco-Condado, Nápoles, el Milanesado, Sicilia, Cerdeña, ect.

    Un saludo y gracias por seguirme.

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  5. Soy un gran aficionado a la lectura de este blog, sin duda uno de los mejores sobre historia que hay en la red. Sin amebago, leyendo esta entrada no he podido resistirme a escribir en refrencia a un error en la descripción de los territorios de la Monarquía. El reino de Cerdeña no se consideraba Italia, ya que pertenecía a la Corona de Aragón desde el siglo XII y como tal, se controlaba desde el Consejo de Aragón y no desde el de Italia. Un saludo

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    1. Toda la razón amigo, quería simplemente hacer una comparación con la geografía política actual. Un saludo

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