domingo, 16 de enero de 2011

ICONOGRAFÍA DE UN REY NIÑO XIV: RETRATO DEL MONASTERIO DE EL ESCORIAL (CÍRCULO DE HERRERA BARNUEVO)

El joven Rey, todavía niño, está representado de cuerpo entero vestido con el invariable traje negro que imponía la etiqueta de la Casa de Austria, de su cuello cuelga el Toisón de Oro y lleva espada al cinto. Con su mano izquierda sostiene el sombrero también negro y con la derecha un papel o memorial signo del carácter legislador del monarca.

A la izquierda del cuadro hay una mesa ricamente engalanada con un amplio paño de terciopelo rojo sobre la que se coloca un cojín del mismo color y material en el que reposan un cetro y una corona. Tras ella, una alta columna con pedestal. La parte superior del cuadro aparece cubierta por una amplia y ampulosa cortina roja y al fondo se abre un gran ventanal a través del cual se divisa un paisaje indeterminado.

El tipo de retrato se encuadra en la esfera de los de Sebastián Herrera Barnuevo (1) que es el creador de este modelo de retrato. Así, se perciben evidentes relaciones con el retrato de Carlos II de la Colección Gil (2) en cuanto a la utilización del ventanal al fondo y la columna, aunque sin la zona superior con los angelotes que portan los símbolos de la realeza que en este caso descansan sobre un cojín.

Por otra parte, en lo que se refiere a la figura en sí del Rey, se encuentran algunas variaciones respecto de los lienzos más conocidos atribuidos a Herrera Barnuevo (Fundación Lázaro Galdiano, Palacio de Hampton Court, Museo del Hermitage, etc), sobre todo en lo que se refiere a la vestimenta, que en éstos es mucho más rica, vistosa y decorativa, mientras que en el que ahora se comenta se usa el típico y austero traje negro de etiqueta y que veremos posteriormente, casi de manera invariable, en los retratos de Carlos II por Carreño de Miranda. De la misma forma, aquí se coloca un papel en la mano del Rey al igual que hará Carreño, en lugar del bastón de mando usual en los otros retratos mencionados.

Por tanto, se trata de lógicas variaciones y diferencias pero que sustancialmente responden a una misma tipología iconográfica cuyo creador es Sebastián Herrera Barnuevo, y de la que se realizan múltiples versiones en las que la mano de su círculo es evidente. Aún así, en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, se halla atribuido al taller de Carreño, lo cual no parece cuadrar con la edad del retratado ni con la tipología creada por éste, sino con la de Herrera Barnuevo como se ha comentado.

El estado de conservación, por desgracia, deja bastante que desear con multitud de faltas pictóricas y repintes por toda la superficie del lienzo.

Álvaro Pascual Chenel comenta en su obra “El retrato de Estado durante el reinado de Carlos II” que en un principio pensó que podría tratarse del retrato de Carlos II niño que se encontraba en la Quadra del Mediodía de El Escorial junto al de su hermana Margarita, obra de Martínez del Mazo (3). Sin embargo, comenta que, gracias a la Dra. García Frías, conservadora de Patrimonio Nacional, pudo descubrir que se trataba en realidad de un lienzo que se encuentra desde el siglo XX en El Escorial, pero no antes. La procedencia anterior del cuadro se desconoce y no se conoce con exactitud la fecha de entrada en el monasterio escurialense.


Fuentes principales:

* Pascual Chenel, Álvaro: “El retrato de Estado durante el reinado de Carlos II. Imagen y propaganda”. Fundación Universitaria Española. Madrid, 2010.

Notas:

(1) Alguno de los mismo han sido ya tratados en este blog: “Iconografía de un rey-niño III” o “Iconografía de un rey-niño VI: retrato del Museo del Hermitage”.

(2) Este retrato se tratará en una futura entrada, mientras consúltense los dos retratos de la nota 1.

(3) Este lienzo en mi entrada: “Iconografía de un rey-niño IX”.

16 comentarios:

  1. Parece que ha desaparecido el comentario que hice, a menos que hayas activado la moderación de comentarios.
    Decía que se trata de variaciones de un mismo tema iconográfico, cuidando mucho los detalles y eliminando o reduciendo en la medida de lo posible las posibles taras o defectos físicos, como por ejemplo el prognatismo, para no ofrecer al espectador algo que no se desea.
    Un saludo.

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  2. Cayetano: no no, no tengo moderación de comentarios y menos iba a censurar el comentario de uno de mis seguidores más locuaces y queridos ;)

    Evidentemente había que adecentar la imagen regia en los retratos oficiales, aunque las fuentes nos dicen que Carlos II cuando era niño no tenía un prognatismo tan pronunciado, debía ser algo que se desarrollaba con la pubertad.

    Un saludo.

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  3. Adecentada la imagen o no, el parecido es evidente. Y yo creo que sí se insinúa ese prognatismo, que, como usted dice, aun no podía ser tan pronunciado seguramente.
    El cuadro me encanta. Me gusta esa profusión de rojo para dar vivacidad a su figura sobria enfundada en negro.

    Feliz tarde

    bisous

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  4. Madame: comparto su opinión, el prognatismo, aunque leve (recordemos que en este cuadro Carlos II tiene unos 10 años) existe como indica el labio ligeramente caído. Me alegra que le guste.

    Un beso.

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  5. En este cuadro parece un niño sano e incluso rollizo que diferente a los cuadros de su juventud tan flaco y siempre demacrado.

    Un saludo.

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  6. José Eduardo: la propaganda oficial desarrollada por su madre doña Mariana tuvo mucho o todo que ver con esta imagen de niño rollizo. había que transmitir una imagen sana y de normalidad a las demás cortes europeas, en especial las de Viena y París.

    Un saludo.

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  7. Madre mía, sigo diciendo que vestir de continuo a un niño de negro, lo marca y lo amarga, aunque se vea sano,pijo.
    Un abrazo¡

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  8. Javier: ya sabes que la etiqueta lo regulaba todo, incluso la vida de los más pequeños, y más si se trataba del Rey.

    Un saludo.

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  9. Todos los retratos reales parecen cortados por el mismo patrón. Los romanos hacían estatuas del emperador muy idealizadas para enviarlas a las provincias y cuando moría el emperador, lo único que hacían era quitarles la cabeza y colocarles la nueva con los rasgos faciales del nuevo emperador. Aquí, es casi igual, le quitas los rasgos faciales y puede ser cualquier principe o infante de los siglos de oro. Lo que es el aparato, la pompa y la propaganda. Saludos, Majestad.

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  10. yo le encuentro cierto parecido a la madre, doña Mariana.

    Que hermoso cuadro, de todas maneras.

    Un abrazo.

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  11. Estoy de acuerdo con usted, había que transmitir una imagen sana y de normalidad a las demás cortes europeas, aunque más avanzados los años pienso que la cosa fue bastante difícil de ocultar. Por cierto, y cambiando de tema, el otro día leí una noticia y me acordé de usted. Con su permiso se la transcribo en el comentario :

    "El Ministerio de Cultura, a través del Instituto de Patrimonio Cultural de España, IPCE, está trabajando en la restauración de un importante conjunto de objetos para la historia de la ciencia en España, que podrá ser disfrutado de forma permanente en el Museo de la Biblioteca Nacional de España.
    Se trata de un arcón con una colección de instrumentos científicos construidos por el jesuita José Zaragoza, astrónomo y catedrático de matemáticas del Colegio Imperial de Madrid. Fue regalado a Carlos II en 1675 por Juan Francisco de la Cerda, duque de Medinaceli, con motivo de su decimocuarto aniversario. La intención de este regalo era ilustrar al monarca en materia de geometría, topografía, construcción de fortificaciones y música, entre otras aplicaciones de las matemáticas de finales del siglo XVII.

    El estuche con los instrumentos se encontró a la muerte de Carlos II en la Librería del Rey, en la Torre Alta del Alcázar madrileño. Acompañó a los fondos bibliográficos cuando fueron trasladados al Pasadizo de la Encarnación, pasando a formar parte de la Biblioteca Real Pública, cuando ésta abrió sus puertas en 1712. Entre el conjunto de instrumentos destaca la pantómetra militar, en cuyo reverso aparece un compás armónico, con aplicaciones en el estudio de la música.

    El estado de conservación del conjunto de instrumentos y su estuche es relativamente bueno, por lo que la intervención del IPCE se centrará en el tratamiento de daños y alteraciones puntuales y en la redacción de un informe sobre el procedimiento necesario para una conservación preventiva de los objetos."

    Un saludo amigo Carolus.

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  12. Paco: así es, este retrato de estado creado por Velázquez se repite para de los que su hijo Carlos II realizó Juan Carreño de Miranda. Lo sorprendente de este cuadro, atribuido al círculo de Herrera Barnuevo, es precisamente eso, que se asemeje a los de Carreño y no al retrato clásico de Herrera, mucho más aparatoso y lleno de simbolismo barrocos.

    Un abrazo.

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  13. Gaucho: pues sí, algún parecido tiene, que para eso era su señora madre jejeje

    Un abrazo.

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  14. Pedro: desde luego que había que transmitir esa sensación de normalidad a las demás cancillerías de estado para sí evitar acciones o elucubraciones sobre la sucesión. Muchísmas gracias por la información, y con tu permiso paso a comentarla en el blog ;)

    Un saludo amigo.

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  15. Lo he comparado con los publicados antes de la Fundación Lázaro Galdeano y el del Hermitage. Parecidos en la pose y elementos, sin juzgar la calidad pictórica, sólo por la impresión que han hecho en mí, el último es el que más me ha gustado. El rey parece algo más niño, de aspecto aún más saludable y vestido de forma mucho más llamativa. No había visto los anteriores artículos y ha venido bien enlazarlo. Un saludo.

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  16. Desdelaterraza: desde luego en cuanto a calidad el del Hermitage es el mejor, así como en todo el simbolismo que le rodea. Yo tuve la ocasión de verlo en una exposición celebrada en Pavía y sin duda mereció la pena.

    Un saludo.

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